EL NUEVO ALVES

Quinta, 26 Novembro 2015

Una vez cada tres meses, Dani Alves acude al médico para hacerse una extracción de sangre, una muestra que luego envía a Brasil a un doctor de confianza para que analice su sangre. El galeno le comunica si está equilibrado y compensado de minerales. Es una rutina que sigue desde hace muchos años y que desveló él mismo. Detrás de esa mirada fresca, irreverente e incluso a veces alocada hay una persona obsesionada con disfrutar de una larga carrera y, para ello, tiene claro que debe cuidarse. Alves sabe cuáles son los principales problemas de los jugadores sudamericanos: la pasión por comer carne, un abuso que favorece los problemas musculares. Dani Alves tuvo a inicios de esta temporada una de las primeras lesiones de este tipo. 

El jugador solo prueba la carne un día a la semana mientras que el resto siempre se decanta por el pescado y la fruta. Son algunos de los hábitos que sigue Dani y que atienden al diseño de la dieta personalizada que varía en función del momento de la temporada y de las cargas de trabajo de los entrenamientos. Dani Alves vuelve a encontrarse hoy como en sus mejores tiempos.

Atrás han quedado las críticas a inicio de temporada. Desde el club se argumenta que fueron momentos bajos producto de una convocatoria inesperada para la Copa América que le disminuyó notablemente los días de vacaciones. El inicio fue complicado, luego llegó la lesión y la posterior recuperación que le ha permitido recuperar el punto de forma adecuado. Otras fuentes, más punzantes, aseguran que la explosión de Sergi Roberto le ha servido para espabilarse y sacarle de la zona de confort en la que se encontraba: sin competencia y con un nuevo contrato.

Alves ha recuperado su cuota de protagonismo en el campo (asistencia de gol en la primera diana contra la Roma y pudo rematar la jugada de Messi en el segundo). Apreciado en el vestuario, tiene especial sintonía con Neymar y con Leo Messi. Son sus íntimos y a quienes les aconseja para sobrellevar la presión, les inculca la necesidad de cuidarse y les transmite la ambición para que no se acabe el hambre de victorias. Fue por culpa de ellos (y de un suculento contrato) que sigue hoy en el Barcelona. Le presionaron hasta la saciedad para que siguiera.

Su entrenador también. Siempre se adecuó a las necesidades de los técnicos hasta el punto de ser el primer bastión de cada uno de ellos. Tenía afinidad con Caparrós, con Pep Guardiola también tenía sintonía y la sigue teniendo ahora con Luis Enrique. “Va a muerte con ellos”, cuentan.

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  • Fonte: Sport

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